Cefalea Tensional.

La primera pregunta que nos hacemos es ¿qué es una cefalea tensional?, podemos decir que es lo que comúnmente conocemos como dolor de cabeza, y ¿en qué consiste?, pues es la molestia o dolor en la zona del cuello, cabeza o cuero cabelludo a consecuencia de que los músculos de dichas zonas están contraídos o tensos.
Las contracciones de estos músculos pueden deberse a diversos motivos, como pueden ser el estrés, a la ansiedad, o una depresión entre otros.

Este tipo de cefaleas se pueden dar a cualquier edad, pero suele ser más habitual en adultos y adolescentes.

Los síntomas que aparecen en este tipo de cefaleas son:

Un dolor de cabeza que aparece de manera leve, pero se mantiene de forma continuada lo que le hace ser muy molesto.
Tener la sensación constantemente de que tenemos tensionada o presionada la parte trasera, frontal o los laterales de la cabeza.

*En cualquier caso, siempre es aconsejable la opinión de un médico

Existen dos tipos de cefaleas tensionales: episódicos y crónicos.

Los episódicos son aquellos que podemos determinar que nos suceden de una manera más intermitente, menos de 15 días al mes.

Sin embargo los crónicos son aquellos que se dan de una forma más continuada, que se presentan más de 15 días al mes.

¿Cuánto dura una cefalea tensional?

La duración de un ataque de cefalea tensional puede variar desde unos 30 minutos hasta prologarse cerca de una semana.

Formas de conseguir mitigar los dolores de cabeza o cefaleas tensionales.

Algunas personas consiguen, a través de baños de agua fría o caliente o incluso descansar en una habitación con poca luz sin que nadie les moleste. Un paño frío sobre la cabeza puede ayudar a eliminar o reducir estos dolores de cabeza, pero en otros casos no es tan sencillo.

Cuando detectamos que nuestras cefaleas tensionales se deben al estrés o la ansiedad, lo que si podemos intentar es aprender métodos de relajación que nos ayuden a mitigar estos cuadros y así conseguir reducir nuestros dolores de cabeza.
Algunas técnicas que nos pueden ayudar son las siguientes:

  • Técnica de biorregulación. Se trata de una técnica de supervisión mediante unos dispositivos conectados a nuestro sistema que nos dará información sobre nuestra frecuencia cardíaca, presión arterial y tensión muscular. Luego con esa información debemos ser capaces de reducirlos, controlarlos y disminuirlos.
  • Terapia cognitiva conductual. Consiste en conversaciones que te ayuden a controlar y reducir el estrés y de esta manera podemos conseguir reducir y eliminar nuestros dolores de cabeza.

Otras técnicas como la meditación, el yoga, etc… pueden llegar a sernos útiles para poder controlar y reducir las cefaleas tensionales. Algunas de estas técnicas podemos aprenderlas asistiendo a clases, o incluso ayudándonos de libros y manuales.

Podemos intentar prevenir la aparicion de una cefalea tensional conociendo los factores que la desencadenan, de manera que si hacemos un seguimiento apuntando algunos datos de cuando se producen, como pueden ser el día y hora en que comenzó, que comimos y bebimos las últimas horas antes de que se produzca, cuánto nos duró, que estábamos haciendo en el momento que comenzó el dolor, etc. Todo estp nos dará información que nos lleve a intentar evitar aquellas situaciones que desencadenaron las cefaleas.

Algo que siempre es bueno a tener en cuenta es llevar unos hábitos de vida saludable que nos permitan reducir o atenuar dichos dolores, como puede ser evitar fumar, dormir lo suficiente, hacer ejercicio diario, llevar una dieta saludable y equilibrada y evitar el consumo de alcohol, azúcar y cafeína.
También por otro lado podemos hacer cambios en nuestro estilo de vida que también nos pueden ayudar a reducir dichas cefaleas como pueden ser:

  • Adquirir buenas posturas cuando trabajamos, leemos o incluso descansamos,
  • Cambiar de almohada ,
  • Hacer ejercicios vigorosos, aquellos que aceleren nuestro ritmo cardíaco (es aconsejable consultar cuales serían los más recomendable a un especialista),
  • Revisarnos la vista por si fuera necesario el uso de gafas o corregir la graduación que tenemos en ese momento (que puede ser que haya variado).

Algo que no queremos obviar es también la posibilidad de hacer uso de determinados medicamentos de venta libre dentro de la familia de los analgésicos como el ácido acetilsalicico, ibuprofeno o paracetamol.
En algunas ocasiones cuando somos conscientes de que vamos a realizar algún tipo de ejercicio o actividad que nos puede desembocar en un dolor de cabeza, la toma de algún analgésico puede mitigarnos dicho dolor, aunque siempre es aconsejable consultar con nuestro médico o especialista antes de la toma de cualquier medicamento.

Y por último, cuando nuestro dolor de cabeza viene acompañado siempre de otros síntomas, como pueden ser rigidez de cuello, mareo, pérdida de visión , que aparezca de forma repentina. En estos casos lo aconsejable es que consultemos con un médico que nos podrá realizar una valoración más individualizada y personalizada.